Falso Plan de Choque

“El plan de choque para el Casco Antiguo es un nuevo ejercicio de maquillaje a medida del lobby hostelero”

Los vecinos del Casco Antiguo exigen al alcalde recortes inmediatos de horarios, espacios, una moratoria a los pisos turísticos, así como una revisión en profundidad de las licencias, de sus traspasos y de la excepción ‘turística’ para el consumo de alcohol en la vía pública

Vecinos del Casco Antiguo (demandacolectiva@gmail.com) consideran que las medidas anunciadas por el alcalde de Logroño, Conrado Escobar, para favorecer la habitabilidad en el distrito son un nuevo ejercicio “improvisado de maquillaje”. La plataforma vecinal recuerda que el deterioro del Casco Antiguo es un gravísimo problema que se arrastra durante décadas y, si bien celebra que al fin una corporación municipal manifieste voluntad para afrontarlo, una enfermedad como la que se ha desarrollado no se trata con titulares de prensa ni con una encuesta como la que la propia Alcaldía ha encargado a la empresa GAD3 para que, con un cuestionario a su medida, se aplaudan las medidas anunciadas.

Respecto a las viviendas sociales que el alcalde ha avanzado que quiere promover en el Casco Antiguo, aconsejamos a la Corporación municipal que pregunte antes a los propietarios de las últimas viviendas edificadas en la zona si están satisfechos con la inversión realizada ante la insoportable situación de ruidos, de ocupaciones de espacios públicos, la falta de civismo y de limpieza -recogida de basuras a medida de la hostelería incluida- que ha provocado una crónica desatención policial y municipal.

El Ayuntamiento, que continúa cerrando todos los fines de semana los accesos al Casco Antiguo para favorecer el parque temático de despedidas de soltero mientras dificulta la vida a los vecinos para hacer sus compras o atender a familiares de escasa movilidad, conoce desde hace muchos años que los niveles de ruido en todo el Casco Antiguo superan descaradamente los umbrales máximos de la legislación, así que los vecinos exigimos acciones inmediatas, que van mucho más allá de paralizar las licencias de nueva apertura de ocio nocturno -que ya estaban paralizadas- o de nuevas terrazas cuando ni siquiera queda espacio público en muchas zonas para seguir regalándolo. Lo que queremos los vecinos es que se cumpla la legislación y que la declaración de zonas saturadas y de especial protección acústica incluya ya, sin negociar con la hostelería, restricciones al abuso que sufrimos día a día los residentes del centro histórico.

El plan del señor Escobar no es otro que dilatar en mesas de supuesto diálogo las medidas restrictivas que ya deberían estar implantadas para dejar el ‘marrón’ a la siguiente Corporación, tal y como ha venido sucediendo en los últimos veinte años. No hay más que leer las declaraciones del portavoz de los hosteleros dominantes apoyando el plan de choque y reclamando incluso al Ayuntamiento que ponga baños públicos en la calle y amplíe el horario de las discotecas.

La plataforma vecinal del Casco Antiguo -formada por auténticos residentes- reclama la inmediata moratoria de las autorizaciones de pisos turísticos para impedir, entre otras cosas, la especulación de un grupo reducido de inversores oportunistas (algunos de ellos hosteleros) que generan o alientan el ruido, el descontrol y el caos en la zona para luego
comprar las viviendas y locales a precios de derribo y seguir facturando en lucrativos negocios ‘turísticos’. Asimismo, reclamamos la reducción inmediata de horarios de terrazas, así como de los espacios públicos ocupados (que sean proporcionales a las superficies reales de cada establecimiento), junto con la revisión de las licencias especiales concedidas años atrás y, por supuesto, la anulación de las licencias de todos aquellos negocios que lleven al menos seis meses cerrados o la prohibición del traspaso de locales antiguos sin acometer las obras con las medidas de seguridad y sanitarias que se exigen a los de nueva creación.

De la misma forma, los vecinos exigimos que se reduzca de forma inmediata, hasta como máximo de las 12 de la noche, el permiso -inédito en todo el país-, para consumir bebidas alcohólicas en la calle en las ‘emblemáticas’ calles del Laurel, San Agustín, San Juan y aledañas y se revisen las autorizaciones de mesas altas y otro mobiliario que impide el acceso a los portales.

Los vecinos celebramos la mayor presencia policial este fin de semana en la calle Bretón de los Herreros, aunque recordamos al alcalde que el Casco Antiguo va más allá de la céntrica arteria y, al mismo tiempo, pedimos a los agentes que acudieron a la mencionada zona que actúen contra determinados hosteleros que, una vez finalizado su horario de terraza, siguen ofreciendo vasos de plástico a sus clientes para seguir la juerga en la calle o contra los establecimientos ‘ultra’ que, aprovechando la bula municipal en la calle Laurel y en otras calles cercanas, sirven bebidas, cubatas incluidos, en la calle hasta las 2.30 horas de la madrugada.

Como el Ayuntamiento sabe, existe en todo el Casco Antiguo un gravísimo problema con el ocio nocturno, que nunca debería haberse autorizado ni desarrollado en el centro de la ciudad, sino en la periferia o en polígonos donde no hay vecinos, y exigimos mediciones de ruido, con sanciones para los gamberros y para los propios establecimientos que les ‘alimentan’ hasta altas horas de la madrugada y, no como hasta ahora que se nos niegan por parte de la Policía Local al argumentar que no puede sancionar el ruido de la calle.

Sobre la plataforma vecinal del Casco Antiguo. Nacida de forma espontánea, somos un colectivo de residentes, que agrupa a todo el distrito y que, de forma absolutamente apartidista, tramitamos una demanda colectiva contra el Ayuntamiento de Logroño por inacción y desidia durante décadas. Los vecinos que decidan participar de esta llamada desesperada de auxilio para intentar revivir el corazón de la ciudad pueden dirigirse a demandacolectiva@gmail.com.

ASÍ ES LA VIDA EN EL CASCO ANTIGUO DE LOGROÑO EN IMÁGENES:

Patrimonio histórico: cada fin de semana el Ayuntamiento coloca contenedores para atender las necesidades hosteleras. Cada noche del fin de semana, la piedra sillar de la concatedral de La Redonda es el ‘meódromo’ oficial.

Suciedad: sale el sol tras una noche descontrolada. Los niños madrugan y quieren jugar en la calle.

Peligrosidad: Imagen de bombonas almacenadas en un bar de Bretón de los Herreros la semana pasada: como para volar la manzana.

Noche de finales de enero en La Laurel a las 2.15 de la madrugada: unos pocos establecimientos aprovechan la ‘bula’ municipal que permite el consumo de alcohol en la calle sin límite horario para seguir la juerga, con vasos de plástico y cubadas en las emblemáticas calles Laurel, y aledañas.
… diez minutos después: tras llamar un vecino para alertar de una pelea y de los cánticos y del escándalo sin control acude la Policía Local. La pelea ya se ha disuelto, pero los gamberros siguen cantando y bebiendo en plena calle. Como no hay pelea para intervenir, los agentes se van.




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